SOBRE MÍ 

Desde hace más de 10.000.- horas, operando y reflexionando en tiempo real y diariamente, sobre la vida y sobre los mercados, con una visión personal, sincera y transparente sobre todo lo que rodea al mundo del trading, desde dentro y con un enfoque humano y claro.

Más de 15.000 transacciones realizadas en todo tipo de instrumentos financieros, superviente aún, y en órbita continua alrededor de la bendita consistencia.
Asesor Financiero, Master en Bolsa, Formador, grado en Psicología, Diplomado en Coaching,  con experiencia (propia y ajena) en Psicotrading y en Gestión Emocional y Experto en el difícil y bello arte de “levantarse un número de veces mayor que las que uno se cae”…y sobre todo, persona (todo lo solidario que puedo, tanto en la vida real como en la virtual).

Narrando “el otro lado del trading” , a través de las redes sociales, durante cientos de capítulos en el desaparecido blog “Había una vez un Trader” y actualmente sumando horas  y operaciones desde esta web, www.diezmilhorasdetrading.es

Empeñado en demostrar que la vida y el trading suelen estar más interconexionados de lo que pensamos, y por éso, me obceco en seguir tratando de vivir cada día más feliz, para hacer cada día un trading mejor, y en hacer un trading feliz, para tratar de vivir cada día mejor…

 He tenido el honor de intentar ayudar a muchas personas y de trasmitirles mi camino, mis conocimientos, mis fallos y mis aciertos, y seguiré  tratando de formar y de compartir mis experiencias y la de la gente que me rodea en este vuelo, para que quien lo desee, intente apropiarse de las cosas, hábitos y pauta buenas si le interesan, y evite repetir o caer en las malas.

Hay muchos caminos en el trading para alcanzar el éxito y la consistencia. Pero antes de esas 2 palabras, hay que haberse obligado antes a “tatuarse en nuestra mente”, otras más importantes, como constancia, paciencia, disciplina, cabeza, conciencia, focalización, actitud, trabajo…y horas. Siempre muchas muchas horas, y mucha más expiración que inspiración.

Los mercados son una auténtica selva, pero nunca es malo detenerse, mirarse dentro, y pedir ayuda si es necesario. Hacerlo, en la vida y en el trading) puede evitarnos dar vueltas y vueltas sin sentido…

MI TRAYECTORIA

Sucede con demasiada frecuencia en la vida, que despiertas una mañana y te das cuenta de que no quieres ser lo que estás siendo, y que no eres lo que de verdad quieres ser…

Aparentemente está todo en orden, y discurres por el carril de tu cotidianeidad personal y laboral sin salirte de las normas establecidas, y asumiendo como acontecimientos importantes en tu devenir el hecho de que al lunes le siga el martes, y a la primavera el otoño.
Buscas más, y pese a que tu categoría laboral, inamovible, puesto fijo y seguro, con una tarea rutinaria que no pide demasiado sacrificio,te tiente una y mil veces a aferrarte con fuerza a tu sillón y no mirar más allá de tu ventana, la curiosidad, las ganas de mejorar, la pasión por vivir de otro modo, te llevan a buscar otros caminos.
Y es entonces cuando surge la oportunidad, representada por un viejo compañero ya jubilado que nos visitaba cada mañana y aparecía con un anaranjado periódico bajo el brazo, y que empieza a hablarme de que, con todo el tiempo libre que ahora tenía, se había aficionado a comprar y vender acciones.

Comienzo yo también a interesarme por ello, y le acompaño a las oficinas de su caja de ahorros, en la que le miraban como si fuera un ser extraño, ya que acudía con los títulos que seleccionaba para comprar, después de remarcarlos (entre la interminable y casi microscópica lista de cotizaciones de valores que aparecian en ese periódico color salmón), con un rotulador fluorescente mientras tomaba café, anotados en una arrugada servilleta de papel para, venciendo las reticencias del empleado de turno del Banco, que reiteradamente le aconsejaba no meterse en esos líos, rellenar a mano los impresos de  compra de acciones, que con frecuencia no se ejecutaban hasta el día siguiente y a un precio y a un coste siempre cambiante.
En poco tiempo, y como parecía lógico, soy yo el que le robo el periódico primero y luego me compro ése y otros más,  y me dejo las pestañas leyendo las diminutas cotizaciones, coloreando las presuntas oportunidades, tachando los valores que no me gustaban, eligiendo comprar una acción en lugar de otra porque me gustaba más su nombre o porque alguien me lo recomendaba y era “una oportunidad de oro”…

Pasaron por mis manos clásicos valores inolvidables como Sniace, Picking Pack, Tubacex, Urbas, Tafisa, Viscofán, Ercros, Telepizza…hasta derechos de Altos Hornos de Vizcaya comprados a pocos céntimos, y vendidos a un precio infinitamente superior, un día antes de que la compañía dejara de existir como tal  y de cuya cotización me enteraba a través de la pantalla del teletexto de la televisión, algo que muchos de los que lean ésto ni siquieran saben si realmente existió o no… y escribiendo la orden con bolígrafo, en papel por triplicado, y enviando una de las copias por correo (con algo parecido a la ilusión de un niño cuando cierra el sobre lleno de ilusiones cada noche de Reyes Magos…), por la valija  del Banco o por fax a la Bolsa de Madrid, para que se ejecutara al día siguiente o al posterior…así, que como para que alguien se queje ahora porque su conexión es muy lenta, o me hable de robots de trading, o de la necesidad de operar con 5 pantallas…)

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Y encima, como era una época (estoy hablando de un comienzo de hace más de 15 años), en las que el mercado subía y subía siempre, cualquier cosa que uno compraba, aumentaba su valor en pocas sesiones, y mi anciano amigo y yo nos creíamos los reyes del mundo, y es cierto que durante un tiempo, hasta igual lo fuimos…lástima que no nos dimos cuenta de ello para haberlo saboreado desde la cima!

De ahí, y avanzando páginas y años,  a la presunta especialización, y a seguir investigando más y más, a aumentar la gama de productos financieros con los que complicarse la vida y la cartera: warrants, opvs, etfs, fondos de inversión, opciones sobre acciones, derechos…
Siempre buscando, siempre escuchando a los demás, con rachas buenas y otras peores, pero ya con la pasión por la renta variable metida dentro de mis venas y de mi mente, pese a la frecuente incomprensión del círculo que me rodeaba.

Siempre me ha gustado enseñar y aprender, y comencé a ampliar mis estudios de Empresariales y Económicas con nueva formación. Estudié Asesoramiento Financiero, Márketing, Psicología…hasta me saqué el título de Experto en Coaching, hice un Master en Bolsa y Mercados Financieros…..
Acabé dedicando muchas, demasiadas horas al día a operar, a empaparme de todo tipo de noticias y tras unos meses en los que casi todo me salía bien, dí el paso de levantarme del todo de mi mesa, dejar para siempre mi puesto fijo de trabajo (una locura, eso de “quemar todas mis naves”) y comencé a navegar por mi cuenta en el proceloso mundo de los mercados…

Y tuve la mala suerte de empezar los primeros meses ganando y ganando, duplicando casi todo lo que compraba…
No tenía sistema, ni método, ni plan de trading, ni normas: no operaba más que sobre acciones, si bajaban promediaba y compraba el triple, sólo escuchaba recomendaciones y a los demás…no podía permitirme perder, no sabía ni aceptaba perder…

Y claro, con la misma facilidad que doblé mi capital y casi igual de rápido, comencé a perder todo lo ganado…y mucho mucho  más que eso.

Empecé a darme cuenta de que así no podía hacer las cosas, que tenía que formarme, y me costeé carísimos cursos, algunos totalmente inútiles y hasta denunciables, y otros en los que al menos aprendí lo que era la gestión monetaria, el plan de trading, la importancia de la gestión emocional, de la disciplina y de las reglas.

Entendí que no solamente se podía comprar, sino también vender, y que se podía ganar igual en los mercados y ciclos bajistas que en los alcista…pero como entonces no había demasiada oferta “de calidad”, tuve que acudir a formarme con gente buena y con otra menos buena (hice decenas de cursos, en éste y en otros paises, malgastando a menudo mucho tiempo y muchísimo dinero, tanto por la falta de conocimiento de los formadores, como por su nula capacidad de transmitirme ni aportarme nada  (pero que conste que la culpa fué mía: “si te engañan una vez, la culpa es del otro, si te dejas engañar más veces, la culpa ya es tuya…”).

¿QUE DESCUBRÍ?

Descubrí que había instrumentos para operar infinitamente mejores que las acciones y con muchísimas más posibilidades, y comencé ya a operar con futuros, con cfds sobre índices y divisas y dejé a un lado prácticamente los operativa con valores.

Pero de nuevo tuve la “mala suerte” de comenzar doblando casi mi capital…y otra vez el mercado, tras abrazarme durante mucho tiempo, me soltó de golpe y me dió una sonora y dolorosa bofetada…

Por supuesto, siempre encontraba excusas y justificaciones para mis fallos y mis operaciones erróneas y aunque me hubiera saltado todas mis reglas, no aplicado stops y no siguiendo disciplina alguna, en vez de buscar dentro de mí, seguí haciendo más y más cursos, dejándome influir por absurdos cánticos de sirena en vez de continuar navegando por mi propia senda, por el camino de baldosas amarillas que yo me había ido construyendo y que  no debía haber abandonado nunca, pero del que siempre me salía pensando que el del peregrino de al lado era más brillante que el mío, más corto y con menos baches…

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Y aunque igual no esté de moda decirlo, puedo presumir de haber cometido casi todos los fallos del mundo, de haberme equivocado y perdido muchas veces, y dando rodeos innecesarios. He reído, gozado…y literalmente, sufrido y llorado (de alegría, pero también de ira, rabia y frustración)  delante de las pantallas…pero hace unos años, casi a punto de tirar la toalla para siempre, rendirme y renunciar, entendí, como decía el otro “que mi principal enemigo era yo…y desde entonces comencé a ganar batallas”.

Dediqué y he dedicado horas y horas a buscar mi propio sistema (tan bueno o tan malo como el de cualquiera, pero adaptado a mí, a mi humilde cuenta, a mi modo de operar, a mis exigencias), entendí que el 90% de poder continuar o no está dentro de uno mismo, en cumplir tus propias reglas,  creé un estricto plan de tráding, y me grabé a fuego en mi subconsciente las palabras “responsabilidad”, “esfuerzo”, “dedicación”, “fe”, “constancia”, “paciencia”, “humildad”,  “realidad” , “compromiso”, “sacrificio”…”disciplina”….

10850445_10205159991377580_504676104_nY pese a sobresaltos, baches y huracanes, sigo con más cicatrices, pero la misma pasión al pie de los gráficos y de los mercados. Sé lo que es enriquecerse y arruinarse. Sé que se puede vivir del trading, y que el trading te lo puede dar todo, pero también te lo puede quitar todo. Exige lo mejor de tí, y a cambio sacará lo peor de tí. Los errores son buenos…solamente si no te matan (a tí o a tu cuenta) y te hacen desaparecer del mapa, y sólo si esas equivocaciones te valen para aprender lo que no hay que hacer.

Ya sabes: lo malo no es tropezar con la piedra…sino enamorarse de ella.
Pero sé que es algo,muy, muy difícil pero posible, y si es posible, hay que intentarlo, con realismo y con mucho esfuerzo, y que por muy tópico que parezca, si te caes cinco veces, lo importante es levantarte séis, y cuando consigues estar arriba de nuevo, ya eres algo  más sabio y mejor persona…

Y si te rodeas de gente buena (que en el trading, como en la vida, la hay, y valen mucho la pena), de medios materiales, humanos y logísticos de calidad y sin engaños, si te apoyas en las experiencias de traders que tienen experiencia, pasión y dedicación delante de los gráficos, si te aislas de todo y te focalizas y te centras en tí, en vencerte, entenderás que realmente y aunque parezca un tópico, llega un día en el que te das cuenta de que aunque nada cambie, si cambias tú, todo cambia…

Puede ser vital, para tu cuenta y para tu moral, que alguien que lleve años operando te dé la mano o te oriente algo en tu caminar para que al menos no vayas en dirección contraria hacia la meta, para no asumir riesgos ni en tu vida ni en tu operativa,  y te evites nuevos golpes y disgustos…yo solamente puedo ofrecerte mi experiencia y mi verdad, y tratar de compartirla contigo.

Y por supuesto y por encima de todo, respetando las decisiones, opiniones y actuaciones de todos lo que, de un modo u otro se acercan a este mundo del trading (como partícipes, como miembros de cualquier actividad paralela o como espectadores, pero nunca como críticos destructivos), y con respeto total también para el que enseña, para el que aprende,  para el que no quiere ni que le enseñen ni aprender, para el que recomienda brokers o servicios paralelos al trading, y para el que es contrario a ello (tan solo una mínima acotación: es compatible hacer trading y operar con realizar cualquier otro tipo de actividad, ya sea retribuida o no. Éso de decir “si gana con el trading, ¿Para que da formación, cursos, conferencias?”, es algo tan ilógico como, con las lógicas diferencias, decirle a un deportista, a un médico, a un escritor, a un cocinero: “Si gana con el fútbol, la Fórmula 1, el quirófano, los libros, su cocina…¿Para qué hace también otras cosas?.

Personalmente, me apasiona todo lo relacionado con el mundo del Trading, las Inversiones, el crecimiento y el desarrollo personal…pero siempre sin olvidar ni obviar el “RESPETO” (hacia uno mismo y hacia los demás),

La línea entre el éxito y el fracaso, entre la oscuridad del pozo y la luminosidad del triunfo es muy fina y delgada, y he estado en ambos extremos. Me he tropezado muchas veces, pero como comencé diciendo arriba,  me he levantado siempre una vez más de las que me he caído, y seguiré haciéndolo, porque espero, creo y quiero seguir acumulando horas…en la vida y en el trading.

 

***Comparto también mis reflexiones y comentarios, en otras webs económicas, en e Investing España,  y también en la página de Rankia,  por si a alguien pueden servirle y a su vez, le ayudan a reflexionar y mejorar.

***He impartido decenas de Webinarios online y presenciales e imparto formación personalizada “one to one”,  y dentro de muy poco, la editaré y grabaré en vídeo y en diferentes formatos, para que pueda llegar a más gente y mejor.

***Acabo de sacar mi primer libro “Diez Mil Horas de Trading. Si puedes soñarlo, puedes lograrlo” y ya está en preparación el segundo.

Ya sólo se puede seguir hacia adelante…Aún quedan muchas horas por delante, por supuesto que tú también puedes lograrlo.

¿Te atreves a caminar tú también y a poner desde ya tu reloj en marcha?